La Pastoral Social Arquidiocesana recibió lo recaudado durante la última Hora Solidaria de Tigo, realizada el pasado 17 de septiembre, en donde se llegó a la impresionante cifra de Gs. 173.138.00, gracias a todas las mini cargas que se realizaron en todos los puntos del país de 7:30 a 8:30 de la mañana.
El monto recaudado será destinado a las familias afectadas por la sequía en los Departamentos de Alto Paraguay, Boquerón y Presidente Hayes. La Pastoral Social, organismo de la Conferencia Episcopal Paraguaya, llevará ayuda a los habitantes del Chaco.
Esta nueva edición de La Hora Solidaria de Tigo contó con un espectacular despliegue de aproximadamente 200 empleados de la empresa, junto con personalidades de nuestro medio, agentes y amigos, quienes se apostaron en las principales esquinas de Asunción, Encarnación, Ciudad del Este, Concepción y Coronel Oviedo, para motivar las recargas a favor de esta noble causa.
Si bien el Plan de Responsabilidad Social de Tigo tiene un claro énfasis en sus aportes a la educación, también es conocida la respuesta de la empresa para paliar las consecuencias negativas en las comunidades afectadas por alguna catástrofe.
“Agradecemos mucho la participación de nuestros clientes en esta campaña, quienes acudieron masivamente a los puntos de venta de mini cargas, así como a nuestros empleados y amigos. La Comunidad Tigo se une ratificando una vez más su compromiso con la sociedad, invirtiendo en nuestro país, solidarizándose con los que más lo necesitan” apuntó Carlos Díaz, Gerente de Relaciones Institucionales de Tigo
La Pastoral Social Arquidiocesana es un organismo de la Conferencia Episcopal Paraguaya al servicio de las Diócesis, es integrante de Caritas Internationalis y tiene como tarea principal la coordinación y la animación de las Pastorales Sociales Diocesanas. Su objetivo es el de promover un camino que recoja las justas aspiraciones de las personas, el respeto de sus derechos, la voluntad de colaborar - en un clima de legítima libertad - en la construcción responsable de la sociedad de la que se forma parte. Y buscando objetivos de solidaridad y fraterna convivencia, que excluyan siempre el recurso a la violencia y la injusticia. Sólo así pueden hallarse soluciones aceptables y verdaderas a la problemática social, creando a tal fin las oportunas formas intermedias de relación y colaboración en las estructuras internas del tejido de la sociedad.
